lunes, 7 de septiembre de 2009

EL TRATADO DE TANTAUKO


Este tratado, es uno de los elementos juricos, más trascendentes que aún cobra vida en la mente de todos los que habitamos de este basto territorio denominado Isla grande de gaviotas, y es el que otorga, el verdadero sentido de pertenencia del individuo isleño y la tierra, la tierra y su gente, los que luchan por restablecer, la justicia que se documenta en este tratado y los que por la ambision y el atropeyo por la fuerza intentan borrar nuestro derecho fiduciario con el codo, lo que pacto, desconociendo todo derecho y lo que es mas grave aun usurpan el mar, la tierra que es de pertenencia de nosotros hijos de williche y chilotes que entregaron la vida en defensa de nuestro territorio.


El Tratado perfecto
El Tratado más perfecto de la historia. El más digno, humano que se conoce, y fue hecho en Chiloé.

Su Texto
El Excmo. Señor Supremo Director de la República de Chile don Ramón Freire, General en Jefe del Ejército expedicionario sobre Chiloé.Sensible a los clamores de la humanidad, y especialmente interesado en razón de la autoridad suprema, que le han confiado los pueblos en hacer cesar los males de la guerra que ha afligido a los habitantes del Archipiélago, invitado por el General en Jefe del Ejército Real don Antonio de Quintanilla para celebrar una capitulación, a que es movido por el sentimiento de la imposibilidad de sostener por más tiempo a esta provincia en la dependencia del Rey de España, después de los muchos esfuerzos que inútilmente ha practicado con este fin: y determinado últimamente por la necesidad de conciliar su honor y el de todos los individuos de su ejército con la situación a que le ha reducido la victoria conseguida en Bellavista por las armas de la patria el 14 del corriente, ha nombrado el primero a los infrascritos el coronel del batallón N° 4 don José Francisco Gana, y el auditor de guerra y su secretario general don Pedro Palazuelos Astaburuaga, para que examinados los artículos que propusieron los nombrados por el segundo, que son el coronel de infantería de línea don Saturnino García y el coronel de milicias y alcalde de primer voto de la ciudad de Castro don Antonio Pérez, verificasen el tratado contenido, concediendo cuanto sea compatible con el bien común y dignidad de la República de su mando, lo cual después de canjeados sus poderes, dichos comisionados han cumplido suscribiendo los artículos siguientes:1°.-La provincia y archipiélago de Chiloé con el territorio que abraza y se hallan en poder del ejército real, será incorporado a la República de Chile como parte integrante de ella, y sus habitantes gozarán de la igualdad de derechos como ciudadanos chilenos.2°.-Serán entregados a disposición del General en Jefe del ejército expedicionario de Chile, todo el armamento, municiones y banderas como también las baterías y pertrechos que se hallan en los almacenes del archipiélago pertenecientes al ejército real.3°.-Para llevar a efecto la entrega del armamento, municiones, banderas, y demás que se expresan en el artículo anterior, el general en jefe del ejército real ordenará, que sean conducidos, por los mismos individuos a los almacenes de Castro y puestos bajo la custodia de dos comisionados, quienes verificarán la entrega con las debidas formalidades a los que nombrase el general en jefe expedicionario.4°.-Todos los jefes, oficiales y tropa que componen el ejército real quedarán libres para dirigirse, y fijar su destino en donde más les acomode, sujetándose a las leyes de la República a los que quisiesen radicarse en ella.5°.-Aquellos jefes y oficiales que quisiesen salir del archipiélago en virtud de la libertad concedida por el artículo anterior, deberán verificarlo en el término de dos meses contados desde la fecha de la ratificación de este tratado, pudiendo conservar el uso de sus uniformes, espadas y sirvientes, durante este término y no más.6°.-Los equipajes, propiedades y demás bienes, así muebles como raíces, de todos los individuos del ejército real serán inviolablemente respetados.7°.-Lo serán igualmente los bienes y propiedades de todos los habitantes que se hallan actualmente en esta provincia.8°.-Será de cuenta del Gobierno de chile el transporte a cualquiera de sus puertos de todos los jefes y oficiales, empleados y tropa del ejército real que lo solicitare con sus familias y equipajes, según sus rangos y clases, siempre que lo verificasen en el término de un mes.9°.-Serán inmediatamente puestos en libertad todos los prisioneros hechos por ambos ejércitos, y gozarán de los beneficios de esta capitulación.10°.-Se echará en olvido y correrá un velo a la conducta que por razón de las opiniones políticas se haya observado hasta el presente por todos y cada uno de los comprendidos en este tratado.11°.-Los empleados, corporaciones políticas y eclesiásticas, los jefes y oficiales, los cuerpos de milicias de esta provincia en posesión de sus respectivos grados y empleos que actualmente obtienen, si quieren continuar en ellos, como reúnan a juicio del Gobierno la virtud y aptitudes necesarias para desempeñarlos.12°.-La guarnición o tropas de continuo servicio, que existan en adelante en esta provincia, serán mantenidas a expensas de la República de Chile.13°.-Todas las dudas que ocurran sobre la inteligencia del presente tratado serán interpretadas a favor del ejército real. Cuyos artículos para la ratificación de las partes contratantes firmaron dichos señores comisionados en el Fuerte de San Antonio a 13 de enero de 1826. José Francisco Gana.-Pedro Palazuelos Astaburuaga.- Apruebo este tratado en los trece artículos que contiene.- Tantauco, enero 15 de 1826.- Antonio Quintanilla.- Aprobado.- Ramón Freire.

Entrevista a werken Alex Caicheo, Fvta Wapi Cijwe

“No somos chilotes, sino mapuches”

En diferentes puntos del Wallmapu, comunidades se organizan para redescubrir su negada identidad y reivindicar aquellos derechos que una historia plagada de abusos y atropellos han intentado inútilmente silenciar a través del tiempo. La isla de Chiloe –hoy amenazada por el avance de las empresas pesqueras nacionales y extranjeras, y el supuesto ecologismo profundo de magnates llegados del “primer mundo”- es uno de estos puntos donde el renacer mapuche se expresa con renovada fuerza. He aquí la voz de uno de sus jóvenes exponentes: Alex Caicheo, werken del Buta Huapi Chilhue.
Por Pedro CAYUQUEO
-¿Qué trabajos desarrollan ustedes, como organización, en dicha zona del Wallmapu?.
Nosotros como mapuche-hulliche somos parte del Consejo General de Caciques del Buta Huapi Chilhue. En estos momentos nos encontramos en un proceso de fortalecimiento de nuestra organización y de cada una de las comunidades que la componen, ya que son comunidades nuevas, la más antigua tiene sólo 10 años. Se trata de comunidades nuevas y por ello nuestra principal labor hoy en día dice relación con el fortalecimiento de la identidad. Nosotros creemos en la isla que una de las maneras de mantenerse en pie e ir generando conciencia en nuestra gente es primero aceptándose a si mismo como mapuche, reconociendo nuestra identidad, nuestra cultura e ir aprendiendo, para después involucrarnos en proyectos más grandes y relacionados con temas políticos, como sucede hoy en otras zonas del territorio.
-Dificulta el trabajo que ustedes realizan esta especie de doble identificación que existe en Chiloe. Es decir, el hecho de que mucha de nuestra gente se sienta mapuche y chilote a la vez.
Es difícil, porque generalmente todo el mundo tiende a identificar a quienes viven en la isla como chilotes. Y la posición que nosotros tenemos como organización es que no somos chilotes, sino mapuche-huilliche. Creemos que dentro de la isla si existen dos culturas claramente definidas, que son los chilotes y nosotros los huilliche, que estamos organizados tradicionalmente, con una historia antigua, con comunidades de muchos años que nos han transmitido y nos siguen transmitiendo la identidad que nos define como diferentes ante el winka. Lo chilote para nosotros es una cultura muy reciente, que esta en constante cambio, que surgió producto de la colonización española y chilena de la isla y que si bien tiene presencia y es muy rica en algunos aspectos, nos interesa que se entienda que no es la única identidad que allí existe. En este sentido, nosotros estamos dando una lucha muy fuerte porque se nos reconozca en la isla como identidad mapuche-huilliche, ya que por lo demás somos los originales habitantes de este territorio.
Pero además de esto, existen otros factores que dificultan nuestro trabajo. Por ejemplo, el alto grado de industrialización en la isla ha resultado en un fuerte sometimiento de la juventud huilliche a través del dinero. Muchos de nuestros hermanos han abandonado sus labores en el mar, sus propias comunidades, para trabajar hoy como empleados en las propias salmoneras. Ellos no han dejado la comunidad para estudiar y lograr ser profesionales, sino para acceder a puestos de trabajo sin calificación en las empresas, donde son simples obreros y empleados. Esta situación de sometimiento a que nos vemos enfrentados por la falta de trabajo existente también dificulta nuestro trabajo, pero tenemos la esperanza de lograr avanzar en nuestro trabajo de concientización. Con el paso de los años hemos logrado agrupar a cada vez más comunidades y eso nos hace albergar la esperanza que de aquí a un par de años más tendremos un nivel de organización mucho más fuerte como mapuche-huilliche.
-Peñi, en términos concretos, ¿Cuántas comunidades integran hoy el movimiento huilliche en la isla?.
En este momento el Consejo de Caciques agrupa alrededor de 28 comunidades. En el año 1993 el Consejo de Caciques tenía agrupadas a sólo 15 comunidades, hoy día somos 28 que estamos a lo largo de la isla. Generalmente esas originales 15 comunidades se encontraban al sur de la isla, hoy estamos organizados en todo el territorio de Chiloe. También existe otra organización paralela que se formó hace poco y que se denomina Federación de Comunidades Huilliche, quienes tienen su línea política vinculada principalmente a organismos del Estado. Nosotros hemos optado por un trabajo distinto, por reforzar el aspecto identitario y plantearnos una posición más crítica con el gobierno y sus políticas, debido a que gran parte de los problemas que aquejan a las comunidades mapuche en otras zonas, como Arauko o Temuko, se repiten en la isla. Nosotros acá también tenemos que luchar por el territorio, ya que gran parte de la isla se encuentra en manos de gente no mapuche e incluso inversionistas extranjeros.
Hoy uno de los extranjeros que ha comprado cerca del 20% del territorio huilliche de la isla es Jeremiah Jenderson, un norteamericano que está instalado en la zona y que no contento con ello ha comenzado a comprar los derechos de agua de la isla. También creemos necesario dar una lucha por el borde costero, el territorio marino, ya que gran parte de las comunidades habitan la zona costera y ahora nos encontramos con una cantidad impresionante de salmoneras ocupando espacios que históricamente son mapuche, espacios que nuestros mayores ocuparon en el pasado como áreas de trabajo o espacios para desarrollar su religiosidad. Todas esas áreas están siendo ocupadas hoy por empresarios vinculados a la política chilena, tanto de gobierno como de la oposición, por tanto creemos que existe una responsabilidad del Estado en toda esta situación de atropello.
-Es el caso de la Ley de Pesca…
Exacto. Nosotros estamos claramente en contra de esta legislación, que significa un gran perjuicio contra nuestro pueblo en general. La mayoría de nuestra gente son pescadores artesanales que desarrollan una pesca muchas veces de subsistencia, sin poder acceder a comercializar debidamente sus productos debido a que la legislación pesquera favorece principalmente a las grandes empresas. Nuestra gente hoy esta obligada a trabajar una vez al mes, con una cuota de pesca que no supera los 400 kilos mensuales del producto merluza del sur y que deben sacarlos en tres días, siendo que a veces el tiempo está malo y los peñi se quedan simplemente sin pescar. Por el contrario, los pesqueros industriales vemos que no están sujetos a ninguna regulación, ellos pescan todos los días del año, sin problemas.
Esto nosotros lo estamos denunciando, pues existe una clara vinculación política en este caso, ya que los principales dueños de las empresas pesqueras en Chile son la familia Zaldivar, parlamentarios y políticos de gobierno que votaron a favor de la actual Ley de Pesca, que está transformando el mar en un verdadero fundo. Actualmente, los pescadores huilliche son como los trabajadores de un fundo, mal pagados en sus trabajos y atropellados en sus derechos. Hoy son las grandes empresas quienes fijan, por ejemplo, los precios de la merluza, la cantidad de kilos y eso perjudica claramente a los pequeños pescadores que no pueden competir con estas transnacionales. En estos momentos esta situación es cada vez más crítica. Antiguamente la cantidad que se permitía sacar eran 700 kilos, 600 kilos, hoy esa cifra no pasa de los 400 y con eso los peñi no pueden ni siquiera mantener a sus familias.
-¿Qué ocurre en la isla con la propiedad de la tierra. Recién mencionabas a un magnate extranjero que está comprando territorios?.
Hay algunas comunidades que están reivindicando sus tierras a través de títulos de realengo, que la Corona española les entrego cuando Chiloe se anexo a Chile, a través del Tratado de Tantauko. Cuando la Corona española se retiró de la isla estos tratados jamás fueron respetados por Chile y por ello están siendo reivindicados por los hermanos en el lado sur de la isla, cerca de la comuna de Quellón. Los que estamos en la zona norte de la isla tenemos otra situación. Acá se realizó una regularización de tierras en los años 60, 70, donde a cada peñi y lamngen se le entregó una pequeña cantidad de tierras. En esta zona se está recurriendo al Fondo de Tierras de la CONADI, pero los mecanismos son excesivamente lentos y burocráticos, lo que genera un descontento evidente en nuestra gente, que ve como las familias crecen, pero no existe una política de estado que seriamente se plantee la entrega de territorios más amplios, no por familia, sino como comunidades, como identidad territorial que somos.
-En este sentido, qué opinión les merece a ustedes la idea del gobierno de construir un puente sobre el Canal de Chacao. ¿Lo ven como un factor de desarrollo para la isla o como una nueva amenaza para las comunidades y sus recursos naturales?.
Nosotros lo vemos claramente como una amenaza y como movimiento nos hemos manifestado en contra de ese megaproyecto desde sus orígenes. Una razón es que se está violando el derecho a consulta que tenemos como huilliche, es decir, no se consultó a las comunidades de la isla si estaban o no de acuerdo con la construcción de este puente. Eso fue decidido por las autoridades y un grupo de empresarios, quienes en definitiva y para nosotros serán los únicos beneficiados con esta obra. Para los huilliche no significa nada esta obra, nosotros generalmente salimos de la isla con suerte unas 5 o 6 veces al año. Entonces, ¿quiénes son los que salen todos los días de Chiloe?... Pues los empresarios, los dueños de las salmoneras, los dueños de las empresas forestales que están llegando.
A nosotros nos parece muy grave esta situación, pues vemos que con el puente se abrirán las puertas para que decenas de empresarios puedan arribar a la isla y apropiarse tanto de nuestras tierras, como ya está ocurriendo para fines turísticos, y de los recursos marinos. Además, la gran cantidad de millones de dólares con que el Estado va a subsidiar esta obra nos parece una bofetada en el rostro de nuestra gente, que tiene que malvivir cotidianamente con la pobreza y los malos servicios de salud, educación, con la discriminación, etc. Creemos que esos millones debieran servir mejor para asegurar medicamentos en las postas rurales, en los hospitales, en zonas donde hoy nuestros niños se están muriendo por no existir medicinas adecuadas. Esas cosas creemos son en verdad urgentes y no estar pensando en un puente para el servicio de las transnacionales.
-Las autoridades han planteado que el puente será un gran “polo de desarrollo”…
Bueno, eso han dicho las autoridades, los alcaldes de la isla, que son los principales impulsores ante la población local y también los empresarios. Pero esas son mentiras o cuando menos una tomadura de pelo ante la gente. Lo mismo se dijo hace años cuando arribaron a la zona las empresas salmoneras. Se nos dijo que serían un “polo de desarrollo”, que generarían trabajo, bienestar en la población, progreso, que se rompería el aislamiento, etc. Y hoy estamos más pobres que antes, económicamente, ambientalmente, hoy nuestra gente se esta enfermando al consumir productos recolectados del mar, productos que hoy están contaminados por la acción de estas empresas.
En definitiva, nosotros tenemos claro que para las autoridades somos una especie de patio trasero, donde los empresarios pueden acrecentar sus millones, obtener ganancias a costa de nuestra gente, de nuestro territorio. Pero eso nosotros no lo vamos a permitir. Estamos casa día más organizados, estamos impulsando coordinaciones con otros hermanos de la Buta Huapi Chilhue y de otras zonas del Wallmapu. Eso nos ayudará a enfrentar estos planes del gobierno, como pueblo que somos.
El Ecologista Piñera
Por Claudia LOYOLA
El empresario y otrora líder político de Renovación Nacional, Sebastián Piñera, quiere dejar atrás su accidentada pugna con los “samurais” de la Alianza por Chile, y concentrarse en el sur de la Décima Región. Pero no se viene a descansar a Chiloé, sino a trabajar por uno de sus proyectos más ambiciosos y que por estos días causa impacto organizaciones mapuche. Se sabe oficialmente que el proyecto de Piñera en Chiloé es sólo de “conservación ambiental”, pero numerosas comunidades manifiestan ya sus dudas y reparos.
Piñera está a punto de concretar la compra de 115 mil hectáreas en el extremo sur de la isla, tras Quellón, terrenos que pertenecen al excéntrico magnate forestal Jeremiah Henderson. La cifra de venta se aproximaría a los 9 millones de dólares y el objetivo: “construir su propia reserva ecológica, con algunos pequeños espacios para el ecoturismo”, quizás emulando lo que realiza Douglas Tompkins y su Parque Pumalín de 300 mil hectáreas, al sur de Hornopirén.
Tal como lo adelantó la revista “Enfoque” en su última edición, Piñera quiere “comprar en verde”, contando con el apoyo de los defensores del bosque, aún a costa de enfrentar una esperada pugna con las comunidades huilliche que habitan la zona y quienes ya anunciaron que recurrirán a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, si sus tierras son compradas por el ex presidente del partido derechista. Así lo anunció el Presidente de la Federación de Comunidades Huilliche, Sergio Cuyul Cuyul.
La desconfianza que existe en los 25 comunidades mapuche ubicadas en la localidad de Inío y pertenecientes a la Federación de Comunidades Huilliche de la isla de Chiloé, responde a la compra del 18 por ciento de la Isla Grande, unas 114 mil 800 hectáreas que hará el empresario. Las tierras pertenecen, en la actualidad, al magnate norteamericano Jeremiah Henderson, dueño de 123 mil hectáreas al sur de la isla. Si la compra se efectúa, los huilliche temen que sus derechos de propiedad sean nuevamente vulnerados como ha ocurrido en reiteradas oportunidades. Esto responde a la constante desinformación que han sufrido, por parte de las autoridades nacionales, quienes otorgaron sin mayor oposición a empresarios extranjeros, terrenos pertenecientes a comunidades mapuche, haciendo caso omiso a los títulos de dominio (Titulos Realengos) que habían heredado de la Corona Española, desde que se anexó a Chile, la Provincia de Chiloé.
Según el asistente social y coordinador de la Federación de Comunidades Huilliche, Sergio Cuyul, su pueblo tiene “todos los papeles en mano y ellos (las autoridades) nunca los han considerado, porque la gente de las comunidades no sabe hasta dónde llegan sus terrenos... El Estado siempre nos ha pedido que delimitemos los predios, pero ese es un trabajo enorme, cuesta mucho dinero; sin embargo, a las empresas grandes nadie les pide eso, entonces ahí hay un síntoma de discriminación”, explicó Cuyul.
Respecto a la intención de Piñera de comprar las tierras que les pertenecen, el dirigente dijo desconocer en que consisten las intenciones de Piñera, porque nadie se ha acercado a informarles. “A Piñera sólo le conocemos su postura política y no sus obras como para desconfiar de él, pero si tuviéramos que apelar a las experiencias del pasado, nosotros desconfiamos en general de la gente con mucho poder económico, porque no sólo nos han pasado a llevar 100 veces sino que 1.000 y una vez, por eso hay una cierta precaución con este tema”, aclaró el dirigente. Recalcó, que la Federación tomará todas las medidas necesarias, en el caso que continúen las violaciones a la propiedad. “Si nos pasan a llevar nuevamente, tenemos pensado recurrir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos para hacer justicia con esto y para que se acabe el racismo”, sentenció

Carta abierta a Sebastián Piñera derechos ancestrales sobre Territorio Willice en Chiloé



Konsejatu Chafün Williche Chilwe

Señor

Sebastián Piñera

Santiago.


Respetado señor:

Hemos decidido escribirle abiertamente, porque hasta ahora la voz de nuestro pueblo no ha sido escuchada por quienes detentan el poder del dinero o el poder político desde el Estado. Le escribimos, porque usted ha comprado tierras en Chiloé, que son territorio williche. Usted sabe de la historia de nuestros territorios, porque el Obispo Emérito de Ancud, Mons. Juan Luis Iser se lo comunicó oportunamente.


Nosotros, el pueblo Williche, tenemos derechos ancestrales y legales sobre los territorios. Nuestros derechos ancestrales se fundan en la presencia milenaria de nuestro pueblo en este espacio del planeta, en tanto nuestros derechos legales se sustentan en los Justos Títulos otorgados a nuestras comunidades por el Estado Español, los que luego de finalizada la guerra entre Chile y España en 1826, quedaron resguardados a perpetuidad en el Tratado Internacional de Tantauko, Capitulación que por su rango no genera prescripción de nuestros derechos, como muchos han querido sostener.


Nuestros territorios fueron usurpados por el Estado de Chile en el año 1900, es esa usurpación la que ha permitido hasta el día de hoy que los particulares extranjeros y chilenos se vengan apropiando de nuestros territorios por diferentes vías, todas las cuales son ilegítimas, en tanto van intentando consolidar la violación de nuestros derechos ineludibles.


Le escribimos, más que por ser usted un empresario que realizó un negocio con el norteamericano Jeremías Henderson, porque usted hoy día anhela ser Presidente de Chile y quien pretende conducir los destinos de un país como Chile, no puede pasarle inadvertida la historia de atropellos que se sucede hasta el día de hoy en contra de nuestro pueblo williche de Chiloé y cuyo principal responsable sigue siendo el Estado al que usted aspira representar desde la Presidencia de Chile.


Señor Piñera, en días recientes hemos podido constatar que Ud. le puso un nombre nuevo a los territorios de Inio, le ha llamado Parque Tantauco, lo que constituye una provocación y ofensa para nuestro pueblo, en tanto es precisamente el nombre que tiene el Tratado que resguarda nuestros derechos conculcados. Por otra parte, esos espacios del territorio Williche, fueron nombrado hace miles de años, Inio pigen (su nombre es Inio) en algunas partes, Kilanlar pigen en otras, Koldita pigen o Inkopulli pigen, en otras.


Nos sorprende que nadie pregunte a ningún hijo de la Madre Tierra el por qué de esos nombres. No preguntar, señor Piñera, ni preguntarse por qué la voz williche ha nombrado esos territorios con las voces que tienen, es un violento reflejo de dominación e imposición con que se ha actuado siempre. No preguntarse por qué los williche nombraron esos territorios es una ofensa que se suma a los demás atropellos. Los mayores de los mayores fey aümen ta Mapu Ñuke (fueron eco de la Madre Tierra).


Señor Piñera, en su calidad de Candidato a Presidente de Chile, le decimos que usar la voz Tantauko es un atropello a nuestra dignidad como personas y como pueblo y es mayor el atropello, cuando en estas acciones se está involucrando a los niños de Chiloé. Probablemente muchos pichikeche williche (niños hombres y mujeres williche) intentaron con su concurso renombrar esa parte de nuestros territorios, ayudando a sepultar involuntariamente y de buena fe lo más profundo y ancestral de nuestras voces.


Señor Piñera, cuando usted a través de su Fundación Futuro, puso en concurso el cambio de nombre de nuestros territorios, puso en concurso la pérdida de nuestra identidad. Usar la voz Tantauko es otra forma que se suma a la usurpación, más aún cuando esa voz indígena williche usted ya la ha registrado como de su propiedad, transformándola en una marca registrada y en un dominio en internet. Eso, señor Piñera, no lo podemos permitir y el Estado que usted quiere gobernar tampoco lo puede permitir, aunque las leyes chilenas permitan que éstas y otras tantas injusticias se cometan día a día, desconociendo en este caso la existencia de normativa internacional que resguarda los derechos lingüísticos de los pueblos indígenas.


Queremos manifestarle, también, que a través de los medios de comunicación, hemos sabido que usted ha convocado los servicios de diversas instituciones universitarias para su proyecto. Lamentamos que los intereses que tiene por nuestro medio ambiente, no los tenga por los derechos que amparan a las personas y especialmente por los derechos indígenas amparados en los Títulos de Dominio que provienen de tiempos de la colonia española y del Tratado Internacional de Tantauko.


Nosotros, los williche de Chiloé, vamos a seguir demandando lo que nos ha usurpado el Estado de Chile. Usted, según sus papeles, se dice dueño de parte de Potreros Realengos como los de Inkopulli-Yaldad y Koldita, que fueron comprados (en otro acto de injusticia) a la Corona Española por los Caciques Williche, del mismo modo como el Cacike Chiguay pagó a la Corona Española en 1802 por el territorio de Inio.


A la fecha, llevamos 176 años resistiendo y demandando nuestro derecho violado por el estado chileno. Sabemos los efectos de las leyes engañosas y su operar sobre nuestro pueblo, pero vamos a continuar defendiendo lo que es nuestro, seguiremos buscando justicia en las Cortes Internacionales, aquella justicia que el Estado chileno, el que usted aspira a gobernar, no ha generado y que, por el contrario, sigue permitiendo atropellos como el que usted ha cometido recientemente usando la voz williche para su beneficio.


Sin otro particular y confiados en que nuestro Chaw Guenechen seguirá protegiendo a nuestro pueblo en estos momentos difíciles, se despiden de usted,


Carlos Orlando Lincoman, Lonko Mayor

Armando Llaitureo Mankemilla, Lonko Secretario General

KONSEJATU CHAFÜN WILLICHE CHILWE

Konsejatu Chafün Williche Chilwe / Consejo General de Caciques Williche de Chiloé

Sede Central Kompu- Comuna de Quellón / Oficina urbana: Fco. Coral 271 Chonchi – Teléfono-fax 56-65- 671179 / Casilla de Correos nº 352 Castro-Chile

e.mail: ccchilwe@telsur.cl cel. : 08 – 5985608



jueves, 20 de agosto de 2009

martes, 18 de agosto de 2009

Queilén pasado y presente

Nuestra organización, con motivo de conmemorarse dos años de su fundación, tiene el agrado de compartir con todos, una breve reseña histórica del mundo indígena
Queilino.
Lamentablemente la recopilación de antecedentes se traduce a muy poco, entendiendo que los procesos históricos se construyen de acuerdo a los lineamientos y pautas que entrega el dominador y se pierda cuando se es dominado.
Keilen nace de la toponimia mapuce kvlen que en mapuzvgun significa rabo o cola, esta afirmación queda de manifiesto, por las características geográficas en la que se encuentra el territorio, y es muy fácil de apreciar en algún mapa o desde la visualización aérea, esto demuestra el conocimiento que tenían nuestros antepasados de nuestro territorio y es desde ahí que nace el nombre de Keilen.
Hay otras personas que aluden que esta península antiguamente se encontraba repleto de árboles de ciprés colorado y si traducimos ciprés colorado al mapuzvgun diríamos kelvnlen, kelvn, colorado o rojo, len, cipres. Estas dos afirmaciones podrían considerarse válidas. Kelvnlen si efectivamente existía el ciprés colorado en este territorio y kvlen dadas la figura natural que tiene esta hermosa península.
Las deformaciones lingüísticas son típicas de la castellanización de las palabras mapuzvgun o lengua mapuche.

Los Chonos y la llegada de los Payos

Uno de los primeros habitantes que se radicaron en estos territorios fueron los chonos, habitantes aborígenes, lo que se sabe es que estos, eran audaces cazadores, y recolectores de mariscos, eran hábiles pescadores, construían sistemas de corrales: trampas colocadas encajonadas en las que quedaban atrapados los peces, para complementación de su dieta alimenticia, de gran actitud, pericia y capacidad para surcar los canales isleños en sus embarcaciones llamadas dalkas. Alonzo de Góngora y Marmolejo relata en sus escritos: “estas piraguas están construidas de tres tablas y una por plan , y a los lados a cada un lado, cocida con cordeles delgados, y en la juntura que hacen las tablas ponen una caña hendida de largo a largo, y debajo de ella y encima de la costura una máscara de árbol que llaman maque, muy mojada al cocer: hace esta cáscara una liga que defiende en gran manera al entrar al agua”, los Chonos habitaban en cuevas, donde estas se hallaban, construían ranchos primitivos en forma de colmena, circulares o elípticas , rara vez moraban en el mismo punto por muchos días , salvo los que habitaban el sur de la Isla Grande o las Guaitecas, las que se dedicaban a una agricultura esporádica. Por lo demás, eran nómades y permanecían en una localidad, mientras que la caza y la pesca fuese abundante.
La ocupación de los territorios isleños, aún conserva la toponimia Chona, entre dichos nombres pueden citarse los terminados en: ao, en ac o ec, in, lin, mo, chi y en uy. Como por ejemplo Achao, Quinchao, Cucao, Lacao, Terao, Alguac, Quenac, Guacanec, Laitec, Ichuac, Chaulinec, Caulin, Cailin, Guamblin, Inchin, Auchemo, Chadmo, Cogomo, Guaitimo, Latcuy, Tenuy, Queuy, Chincuy y muchos otros, denotan el paso de estos legendarios navegantes de la antigüedad.
A la llegado de los colonizadores, específicamente Martín Ruiz de Gamboa que permaneció poco tiempo en tierras insulares, al dejar la Isla Grande le encomendó la organización y la distribución de los títulos de merced y encomiendas, la entrega de los nuevos vasallos a la corona española para dar vida a las instituciones reales. El capitán Alonzo Benítez, aunque no hay registros de su actuar, es probable que hubiese sido él quien habría visto por primera vez, a los queilinos, o los llamados payos. Payos así fueron nombrados los aborígenes de este sector de la Isla Grande, específicamente los habitantes del sur de Chonchi, bajo el extremo austral, específicamente la costa oriental que es la más habitada. ¿Quiénes eran estos aborígenes? , según la bibliografía que analiza los primeros habitantes de Chile, no es común encontrar este nombre. Al examinar el mapa de las etnias chilenas descritas por los cronistas y viajeros se puede comprobar que bajo la zona de la Araucanía se ubican, bordeando la costa, los Chonos, Alacalufe, Yagane, entre otros, sin nombrar este espacio geográfico como un territorio con denominación Payo.
En cambio en las actas de Encomiendas, los documentos de evangelizadores como los Jesuitas y Franciscanos de la época, los relatos de los oficiales de la Armada Real, como Moraleda y Simpson, que entre muchos otros, reconocen la zona hasta dos siglos después como territorio payo, incluso en los primeros documentos oficiales del período republicano, se le denomina a la zona sur de Chiloé como la tierra de los Payos. La gran razón de esta omisión puede encontrase en que los Payos siempre fueron homólogos a los Chonos y, sí, estos serían efectivamente parte de aquel grupo, difieren de ellos en las costumbres que adoptaron luego del proceso de migración que, condujo a los Chonos a instalarse aun más al sur de Chiloé, en el denominado Archipiélago de los Chonos.
Según los hallazgos arqueológicos, este pueblo fue el primero en poblar Chiloé.
¿Qué pasó con los Chono, y por qué se transformaron en Payos?
Lamentablemente no existe una aseveración que diga efectivamente si los payos eran o no, un grupo diferente étnicamente, lo que sí queda claro es que posiblemente los payos, fueron una identidad territorial que decidió establecer dominio, asentarse y posiblemente dedicarse a la agricultura y ganadería. Esto crea la imagen de una sociedad que se dividió, la una continuó la existencia y forma de observar su mundo tal cual sus ancestros y continuar la vida nómada y la otra el sedentarismo, al observar este fenómeno el español decide darle la denominación de payo , que en castellano significa “campesino rústico y tosco” seguramente por la poca o casi nula cultura agraria de los nuevos sedentarios. Como dice el viejo dicho ve tú a saber.

La llegada de los Mapuche Willice

Según versiones de los historiadores el poblamiento de la Isla Grande se desarrolló, basándose principalmente por la migración social de los kunkos (mapuce-willice que habitaban el continente específicamente Kalbuko, Maullin y Karv-mapu). Chiloé se encontraba habitada por pueblos nómades (Chonos, Onas), los Willice cruzaron el canal de Chacao estableciéndose en el territorio del mismo nombre, creándose relaciones esporádicas con otros pueblos, esta tendencia migratoria llevó a los Mapuce Willice del continente a poblar el territorio de ankud y sus alrededores, los pueblos nómades dadas sus características, emigraron más al sur y otros aceptaron la forma de vida de los mapuce willice.
La migración, dada la lógica tiempo y espacio, tiene como resultado el poblamiento de todo el archipiélago de Chiloé, es así que hasta los días de hoy se conserva la toponimia mapuce. Ancud, Quellón Queilén, Puqueldón, Lelbun Agoní, Curaco, Quicavi, Puqueldón, Apeche, Futalkura Dalcahue, Natri, Pilpilehue, Molulco, Tantauco etc. etc.
Es importante decir que la invasión europea a nuestros territorios tuvo grandes efectos en la transformación ideológica del pensamiento mapuce willice, la deformación cultural que estos crearon en nuestra identidad especialmente a lo que a religión se refiere.
Los willice de Chiloé no somos otro pueblo, somos miembros de un pensamiento único, desarrollado por nuestros propios pensadores, nuestros filósofos ancestrales, es por ellos que nuestra memoria sigue viva en cada uno de nosotros los mapuce-willice de Cijwe, en cada espacio territorial del archipiélago, en cada nuevo filósofo mapuce-willice, y en cada familia.
A mis hermanos quiero decir, que el resultado de la invasión e intromisión en nuestro pensamiento, tiene como resultado la expropiación de nuestras ideas, forma de concebir nuestra particularidad. Cuidado con los pensadores postmoderno que intentan ocultar la verdad ineludible, por más que se intente ocultar la verdad o falsear los hechos históricos acontecidos, la verdad siempre aflora. Hoy, al igual que ayer, los enemigos de nuestro pueblo aún siguen dando los mismos zarpazos que rasguñan nuestra espiritualidad, pilar donde se sostiene nuestra forma de vida, los enemigos a los que se alude siguen vistiendo el mismo manto oscuro, la misma prédica oscura que años atrás , dieran a los mismos que hoy somos “mapuce-willice” pero ¿ con más o quizás menos conocimiento?. El tiempo lo dirá. ¿Qué pensarían nuestros filósofos ancestrales, de nuestros hermanos que engañan a su propia gente? Las actuales condiciones en que se encuentra nuestro pueblo, la falta de líderes que conduzcan con la claridad que otrora dejaran nuestros ancestros, la falta y nula proyección hacia el futuro del pueblo willice, no se pueden seguir manteniendo las condiciones de pobreza, es hora ya que las comunidades organizadas planteen su futuro, que esa decisión replantée los nuevos destinos, pero sobre la base de la proyección, es necesario rearticular, reordenar, y solidificar posiciones que den las garantías al pueblo para que un nuevo sol ilumine, que hoy por hoy solo vive de la esperanza, la visión de futuro trae consigo la reflexión de un reencuentro donde se planteen los temas a discutir y que tienen relación con nuestra permanencia cultural en esta tierra. ¿Cuál es el legado filosófico que vamos a dejar a las nuevas generaciones? , O ¿acaso dejaremos que se siga pisoteando la memoria de nuestros mayores?
Hermanos: en nosotros, la nueva generación de willice, cae la gran responsabilidad de mirar el futuro con la claridad de las aguas donde antiguamente moraban los espíritus que la cuidaban, guiar con el conocimiento que se representa a través de la conciencia viva de nuestra colectividad a nuestro pueblo como antiguamente lo hacían nuestros grandes pensadores.
Que la fuerza nos acompañe.
Marriciwew.

fotografia de cinkowe ñi kawin 1 febrero 2009


fotografia de la ceremonia sagrada y bendicion del terreno en comodato.